Tumoración de tejidos blandos

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Quiste dermoide de cola de ceja​.

Las tumoraciones de partes blandas son una causa frecuente de consulta en la práctica privada, de acuerdo a su localización, tamaño, velocidad de crecimiento, consistencia a la exploración, así como datos sistémicos engloba un amplio espectro de patologías que se debe investigar y establecer la urgencia en realizar ciertos procedimientos como biopsias o excéresis (retiro) de la tumoración.

 

Es muy importante no confundir o asociar el término de "tumoración" con algo "maligno", este término solo indica uno de los 5 puntos cardinales de inflamación de Virchow. Al utilizar el término "tumoración" nos referimos a un aumento de volumen que no necesariamente es benigno o maligno, esto debe explicarse muy detalladamente a los padres y evitar angustia al escuchar esta palabra.

 

Entre las principales tumoraciones en la edad pediátrica, se encuentran los quistes de cola de ceja.

El quiste de cola de ceja es un quiste benigno, muy común en los niños, donde el tejido cutáneo embrionario queda retenido. A veces se los denomina quistes epidermoides y asientan más a menudo en el extremo exterior de las cejas; de ahí su denominación como quiste de cola de ceja.

 

Se ven como pequeños aumentos de volumen aunque en ocasiones pueden llegar a ser de gran tamaño. Se diagnostica a cualquier edad.

El quiste de cola de la ceja puede tener alteraciones en el desarrollo normal del niño. Si crece mucho, puede causar afección del globo ocular, visión doble o dificultad para mover el ojo.

El tratamiento es la cirugía, siendo ambulatoria, es decir, en el mismo día el niño se va a casa. Consiste en realizar una pequeña incisión escondida dentro de la ceja y retirarlo en su integridad, para evitar recidivas. Dependiendo de la edad del niño, del tiempo de evolución así como del tamaño del quiste se decidirá que tipo de sutura se utiliza en la piel.

La posible alternativa es la no-intervención, que no recomendamos. Los quistes no involucionan o desaparecen por sí mismos. Su crecimiento es progresivo, moldeando y deformando los huesos donde se asientan, provocando huecos visibles y antiestéticos, que permanecen incluso después de retirar el quiste.

DATOS DE ALARMA

  •  Secreción o datos de infección

  • Aumento rápido de tamaño o que altere la visión